Todo lo que usted debe saber sobre hemorroides
¿Qué son las hemorroides?
Las hemorroides (en algunos países conocidas popularmente como halmorranas) son venas que están en el ano y regiones circunvecinas que cuando se dilatan se convierten en varicosidades (similares a las várices en las piernas). Estas dependiendo del curso o evolución pueden ocasionar molestias en la mayoría de las personas
¿Cómo se originan o que causan las hemorroides?
- Hay que dejar en claro preliminarmente, que la mayor parte de la población va a tener en algún momento de su vida síntomas derivados de las hemorroides.
- Las causas más importantes en la aparición de hemorroides suelen ser el estreñimiento y los malos hábitos a la hora de defecar (permanecer sentado mucho tiempo en el inodoro o hacer mucha presión a la hora de evacuar).
- La herencia también juega un papel fundamental. Si sus padres o abuelos padecieron de hemorroides, puede que usted tenga también mayor riesgo de presentar este problema.
- En el período del embarazo. Generalmente se debe al esfuerzo para dar a luz; y normalmente desaparecen tras el parto.
- Algunos hábitos alimenticios, tales como exceso de picantes (chile) y/o comidas muy condimentadas también están descritas.
- El estar mucho tiempo de pie, también mucho tiempo sentado; o cargar mucho peso también están descritos como favorecedores de la aparición de hemorroides o de empeorarlos.
¿Cuáles son los síntomas?
- Lo más común es emitir sangre roja (rutilante) por el ano, ya sea en forma de gotas en la taza o en el papel higiénico. Normalmente el sangrado es escaso.
- Los hemorroides internos (los más frecuentes) se manifiestan porqué el sangrado no se acompaña de dolor. Las hemorroides externas sí pueden doler.
- En ocasiones las hemorroides pueden descender desde el interior del ano, salir y tener dificultad para volver a su posición original. Es lo que se llama prolapso. Aparece un bulto en el ano, que se acompaña de intenso malestar y dolor.
- Cuando se restablece la posición normal, pueden producir prurito (picazón) y sensación de quemazón a nivel anal, sobre todo a la hora de defecar o limpiarse al ano.
¿Cómo se tratan?
En principio hay que tratarlas médicamente y muchas veces eso es suficiente para controlarlos.
- Durante las crisis:
- Baños de agua tibia-fresca (3-4 al día), durante 10-15 minutos.
- Bolsas con hielo
- Cremas y/o supositorios antihemorroidales, durante un tiempo limitado (será el médico el que lo determine; ya que si se excede en el período de medicación puede provocar más sangrado)
- En la defecación:
- Evite reprimir el deseo de ir al baño.
- Procure realizar una evacuación al día, evitando las diarreas.
- Evite estar demasiado tiempo sentado(a) en el baño (evite los esfuerzos).
- Si las hemorroides se prolapsan (se salen del ano), lo mejor es intentar devolverlas a su posición habitual haciendo una leve presión con el dedo.
- Para la limpieza es mejor toallitas húmedas o hacer baños de agua tibia tras la deposición.
- Para prevenir que vuelvan a molestar, es necesario un cambio en los hábitos de alimentación. Es fundamental evitar el estreñimiento; ¿Cómo lograrlo?
- Aumentar la cantidad de fibra en las comidas (frutas frescas, verduras, pan, cereales…).
- Beber líquidos: de 2 a 3 litros al día (zumos, sopas, evitar alcohol).
- Realizar ejercicio diariamente en forma moderada.
- En ocasiones es necesario la cirugía. Hay diferentes técnicas. (Su médico decidirá cual es la mejor opción; sin embargo se recalca que la mayoría de las veces con tratamiento médico pueden controlarse).
- La ligadura en banda consiste en poner un anillo de goma alrededor de las hemorroides y éstas poco a poco van “deshaciéndose”.
- Puede ser necesario la hemorroidectomía, o extraer las hemorroides del ano.
También pueden ser coaguladas con láser, esclerosadas a través de inyecciones.